Reforma
Inmigratoria
Durante
una ceremonia de nacionalización realizada el 27 de marzo,
el Presidente Bush expuso su visión de la reforma inmigratoria
integral. El Presidente respaldó la reforma inmigratoria
integral para proteger nuestra frontera, mejorar la aplicación
de nuestras leyes y apoyar nuestros valores. El Presidente también
habló sobre su propuesta de un programa de trabajadores
temporales (propuesta que rechaza la amnistía), permite
a los trabajadores extranjeros hacer el trabajo que ningún
estadounidense está dispuesto a hacer y reduce el contrabando
y el crimen en la frontera.
"El flujo inmigratorio hacia Estados Unidos continúa
moldeando nuestra sociedad. Nuestra nación está unida
por la libertad y una convicción de que todas las personas
tienen el mismo valor y dignidad. A través de las generaciones,
los estadounidenses han mantenido esa visión al acoger
a ciudadanos nuevos de todo el mundo. Los inmigrantes han ayudado
a determinar nuestra identidad y sostener nuestra economía.
"El Presidente cree firmemente que Estados Unidos es más
fuerte y más dinámico cuando acoge a ciudadanos
nuevos. Por eso, el Presidente ha instado al Congreso a aumentar
el número de residencias que pueden conducir a la ciudadanía
y respalda que se aumente el número de visas a disposición
de trabajadores nacidos en el extranjero en campos altamente
especializados. Así mismo, el Presidente promulgó una
ley que crea la nueva Oficina de Ciudadanía del Departamento
de Seguridad Nacional para promover los conocimientos sobre los
derechos y procedimientos migratorios de los ciudadanos. Esta
Oficina creó una nueva guía oficial para los inmigrantes,
y el gobierno está trabajando con los grupos comunitarios
y religiosos para ofrecer cursos de cívica e inglés.
En julio del 2002, el Presidente firmó un Decreto Ejecutivo
que hace que los miembros de nuestros servicios militares nacidos
en el extranjero cumplan con los requisitos de la ciudadanía
inmediatamente. Durante los últimos cuatro años,
más de 20.000 hombres y mujeres uniformados se han hecho
ciudadanos estadounidenses.
"Cada ciudadano nuevo promete respaldar los valores y las
leyes de Estados Unidos por siempre. Los nuevos ciudadanos tienen
la obligación de aprender las costumbres y los valores
que definen a nuestra nación; incluidas la libertad y
responsabilidad cívica, igualdad ante Dios, tolerancia
hacia los demás y el inglés. El Presidente acoge
un debate cortés y digno de la reforma inmigratoria integral.
El Congreso ahora está considerando propuestas de reformas
inmigratorias. La inmigración es un tema que suscita emociones
fuertes, y debemos mantener nuestra perspectiva al realizar este
debate.
Para cumplir con la promesa de Estados Unidos, debemos aplicar
las leyes de Estados Unidos.
La propuesta del presidente Bush para la
reforma inmigratoria integral incluye tres elementos críticos: proteger la
frontera, reforzar la aplicación de las leyes del país
y crear un programa de trabajadores temporales. Estos elementos
dependen y se refuerzan unos a otros. Juntos, le darán
a Estados Unidos un sistema inmigratorio que atienda las necesidades
del siglo XXI.
El primer elemento es proteger nuestra frontera.
Desde que el presidente Bush asumió el cargo, los fondos para la seguridad
fronteriza han aumentado 66%. La Patrulla Fronteriza ha sido
ampliada a más de 12.000 agentes, un aumento de más
de 2.700 agentes, casi el 30%. El presupuesto para el año
fiscal 2007 financia 1.500 agentes adicionales. Estos agentes
se están dotando con tecnología avanzada como cámaras
de rayos infrarrojos, sensores de movimiento y aeronaves no tripuladas.
Se está instalando infraestructura de protección,
como barreras para vehículos y cercas en zonas urbanas.
El personal, la tecnología y la infraestructura están
siendo integrados de manera más unificada que nunca antes.
"La estrategia del gobierno para la seguridad fronteriza
está dando resultados. Desde el inicio de la administración
del presidente Bush, los agentes han capturado y enviado a sus
países a más de 6 seis millones de personas que
ingresaron al país ilegalmente, entre ellas más
de 400.000 con antecedentes penales. Las agencias federales,
estatales, locales y tribales de administración de justicia,
están trabajando juntas. Más de 600.000 inmigrantes
ilegales fueron capturados por medio del Programa para el Control
Fronterizo de Arizona (Arizona Border Control Initiative) el
año pasado. Esto representa un aumento de más de
50% con relación al año anterior. Los hombres y
mujeres de nuestra Patrulla Fronteriza han alcanzado muchos resultados,
pero tenemos mucho más trabajo por delante, y no estaremos
satisfechos hasta que nuestros agentes tengan pleno control de
nuestra frontera.
"El gobierno está poniendo fin a la práctica
de "capturar y soltar". El Presidente se ha propuesto
el objetivo de dejar de capturar y soltar" durante el próximo
año. La mayoría de los inmigrantes ilegales de
México pueden ser enviados de vuelta a ese país
dentro de 24 horas. Pero los inmigrantes ilegales no mexicanos
representan un desafío distinto. Durante varias décadas,
las instalaciones de detención del gobierno no han tenido
suficientes camas para los inmigrantes ilegales no mexicanos
capturados en la frontera, por lo que eran liberados a la sociedad.
Se les asignaba una fecha para comparecer ante los tribunales,
pero prácticamente ninguno se presentaba. El gobierno
está poniendo fin a esta práctica al aumentar en
12% el número de camas en las instalaciones de detención
este año; el presupuesto para el año fiscal 2007
propone aumentar esa cifra en 32% adicionales. El gobierno está aumentando
el uso de la "deportación acelerada", lo que
nos permite enviar a inmigrantes ilegales no mexicanos a sus
países de manera más rápida.
"Estamos alcanzando logros en este esfuerzo. El año
pasado tomaba 66 días en promedio procesar a un inmigrante
ilegal no mexicano. Ahora, el proceso está tardando solamente
21 días. Esto nos ha ayudado a dejar de "capturar
y soltar" a inmigrantes ilegales de Brasil, Guatemala, Honduras
y Nicaragua capturados cruzando nuestra frontera del suroeste.
Hace un año, el número total de inmigrantes ilegales
no mexicanos liberados a la sociedad ha sido reducido en más
de un tercio. Queda más trabajo por delante, y el gobierno
trabajará con el Congreso para acabar con los vacíos
legislativos que dificultan el procesamiento de inmigrantes ilegales
de ciertos países y continuará presionando a los
gobiernos extranjeros, como China, para que reciban a sus ciudadanos
que ingresan a nuestro país ilegalmente.
El segundo elemento es reforzar la aplicación de nuestras
leyes. Desde que el presidente Bush asumió el cargo, los
fondos para la aplicación de las leyes de inmigración
han aumentado en un 42%. Estos recursos han ayudado a los agentes
a a enjuiciar a contrabandistas, terroristas, pandilleros y traficantes
de personas. Por ejemplo, por medio de la Operación Escudo
Comunitario (Operation Community Shield), los agentes federales
han arrestado a casi 2.300 pandilleros que estaban en Estados
Unidos ilegalmente, entre ellos criminales como los miembros
de la pandilla "MS-13".
"Una mejor aplicación de la ley requiere mejor implementación
de la misma en los centros de trabajo. El año pasado,
el presidente Bush promulgó una ley para aumentar duplicar
los recursos dedicados a la aplicación de la ley en los
centros de trabajo. El mes entrante, el gobierno iniciará nuevos
grupos de trabajos de aplicación de la ley en 11 ciudades
para desmantelar las redes que producen documentos fraudulentos.
El tercer elemento es crear un nuevo programa
de trabajadores temporales, el cual evita una amnistía. Un programa de
trabajadores temporales haría que el sistema fuese más
sensato, ordenado y seguro al proporcionar una manera legal de
poner a los trabajadores extranjeros interesados en realizar
trabajos que ningún estadounidense está dispuesto
a hacer en contacto con los empleadores estadounidenses. Los
trabajadores podrían inscribirse para obtener una situación
legal de manera temporal. Si los trabajadores optasen por solicitar
la ciudadanía, tendrían que esperar su turno. Este
programa ayudaría a atender las necesidades de nuestra
economía en crecimiento y permitiría que los trabajadores
honrados mantuviesen a sus familias y a la vez respetasen la
ley.
"Un programa de trabajadores temporales es vital para proteger
la frontera. Crear una vía separada y legal para quienes
entran a Estados Unidos a ganarse la vida honradamente reduciría
considerablemente el número de personas que tratan de
ir y venir a escondidas a través de la frontera. Eso ayudaría
a disminuir la presión en la frontera y liberaría
a los agentes de la ley para que se concentren en amenazas mayores
a nuestra seguridad: los terroristas, narcotraficantes y otros
delincuentes. El programa también mejoraría la
seguridad al crear tarjetas de identificación no modificables
que permitirían a las autoridades mantenerse al tanto
de todo trabajador temporal que está en Estados Unidos
de manera legal y ayudaría a las autoridades a identificar
a aquéllos que están aquí ilegalmente.
"Un programa de trabajadores temporales no debe otorgar
la amnistía. Otorgar la amnistía permite injustamente
que quienes violan la ley pasen adelante de las personas que
cumplen con las reglas y esperan su turno para la ciudadanía.
La amnistía también fomentaría olas futuras
de inmigración ilegal, aumentaría la presión
en la frontera y dificultaría que las agencias de la ley
se concentrasen en quienes quieren hacernos daño. Por
el bien de la justicia y de la seguridad fronteriza, el Presidente
se opone firmemente a la amnistía.
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